Écija en cuaresma 2020

del 14 de marzo al 4 de abril


 

 

Manuel Cuevas.

Este artista flamenco, natural de Osuna empezó a trabajar como albañil y en el campo. Pero con 18 años decidió que lo suyo era el cante y que, además, era especialmente bueno con las saetas. Ha cantado en festivales flamencos pero también en otros solidarios. Y ha emocionado con su voz en su Osuna natal, en Málaga y también en Sevilla. Especialmente recordada es su saeta de 2013 a la Macarena en la Campana. «El revuelo que, a continuación, se formó, es algo que nunca hubiese imaginado y que siempre recordaré y tendré muy presente», recuerda.

Por delante de la saeta a la Macarena quedará la de esta Semana Santa a la Virgen del Rocío de la hermandad del Beso de Judas. No tanto por la imagen o el lugar sino por el espectador de excepción: el Rey Don Felipe.

Los inicios en Osuna

Desde Osuna, Cuevas recuerda cómo la devoción de su familia hacia la Virgen del mayor Dolor marcó su infancia y lo que sería su carrera: «El arte siempre me rondó muy de cerca. Era pequeño cuando mi padre y mis tíos, costaleros de la Virgen del Mayor Dolor, le cantaban desde las entrañas del paso».

Pronto pensó que lo que hacía en el campo o como albañil no era lo suyo. Quería cantar. «Comencé a participar en festivales flamencos estivales a los 18 años, aproximadamente, y, a partir de 2001, conseguí mis primeros premios en ciudades como Ronda, Málaga e incluso Madrid, entre otras».

Su vida da un grio cuando en 2002 gana la Lámpara Minera en La Unión. «Mi vida dio un giro de 180 grados y pude dedicarme de lleno al flamenco», explica. «Desde que gané en la Unión he grabado diferentes discos y protagonizado múltiples espectáculos en muy diversos puntos, aunque, Sevilla, para mí, es uno de los sitios a los que vuelvo una y otra vez, siendo muestra de ello, mi intervención, el pasado febrero, en la IV Gala «Olivo de Plata» que la Fundación Cajasol acogió o en Málaga, donde, el pasado sábado, tuve el honor de cantar en el encendido de velas de María Santísima de Lágrimas y Favores, donde coincidí con el actor Antonio Banderas, presidente de la Fundación «Lágrimas de vida».